La erosión del suelo es una señal de alerta para las explotaciones. Cuando el agua de la lluvia no se infiltra adecuadamente, esta pasa a escurrirse por la superficie, cargando partículas, retirando nutrientes y comprometiendo la capa más fértil del cultivo.
Este proceso puede acelerarlo la baja cobertura vegetal, compactación, preparación inadecuada, tránsito desorganizado de máquinas agrícolas y siembra en el sentido de la ladera. En áreas con relieve ondulado o historial de escorrentía, pequeñas marcas pueden generar grandes pérdidas a lo largo de las cosechas.
Según estudio de la UFRGS, el control de la erosión debe combinar diagnóstico, cobertura permanente, siembra en nivel, conservación de la estructura física, tránsito planificado y uso adecuado de máquinas en el campo.
En esta nota, especialistas de Stara explica lo que es erosión del suelo, cuáles son las clase principales, las causas y cómo las máquinas y los implementos agrícolas contribuyen para el manejo conservacionista. ¡Vea!
¿Qué es erosión del suelo?
La erosión del suelo es el proceso de disgregación, remoción y transporte de partículas de la capa superficial. Este transporte sucede por el agua, por el viento o por intervenciones que dejan el área vulnerable.
El desgaste reduce la fertilidad del suelo porque es en la capa superficial de este en que se concentra materia orgánica, nutrientes y actividad biológica. Cuando este manto se retira, la cultura encuentra un ambiente menos favorable para enraizar, absorber agua y aprovechar fertilizantes.
La erosión también afecta la planificación de la producción. Áreas erosionadas exigen correcciones más frecuentes, reducen la eficiencia de la siembra, dificultan el tránsito de máquinas agrícolas y provocan irregularidades en el relieve.
En casos más avanzados, la escorrentía puede abrir canales profundos y comprometer tramos productivos de la explotación. Por ello, el control de la erosión necesita comenzar antes de que la pérdida sea visible.
Observar señales de escurrimiento, sedimentos acumulados, exposición de raíces, áreas con menos vigor y surcos ayuda a identificar la clase de erosión que hay en el cultivo.
¿Cuáles son las principales clases de erosión?
Las clases de erosión del suelo varían dependiendo del agente causador, la intensidad de la pérdida y la manera como el problema aparece en el cultivo. Las principales son: laminar, en surcos, cárcavas y eólica. A continuación, detallaremos cada una de ellas.
Erosión laminar
La erosión laminar retira una capa fina de la superficie. Es peligrosa porque puede pasar inadvertida al comienzo. El área afectada no tiene canales profundos, pero pierde gradualmente partículas finas, materia orgánica y nutrientes.
Se puede percibir la erosión laminar por señales indirectas como reducción de vigor del cultivo, manchas de productividad, sedimentos en puntos bajos y menos respuesta a la fertilización. En áreas sin cobertura, el impacto de las gotas de lluvia y el escurrimiento superficial intensifican ese proceso.
Erosión en surcos
La erosión en surcos sucede cuando el agua se concentra y abre canales visibles en la superficie. Estos surcos normalmente aparecen en caminos internos, áreas de maniobra, entrelíneas de siembra o en tramos en que la pendiente favorece la escorrentía.
Cuando el surco se repite en el mismo punto después de lluvias fuertes, el manejo necesita evaluar la causa. Puede haber compactación, siembra en el sentido de la ladera, ausencia de terrazas, baja cobertura o concentración de tránsito.
Cerrar el surco sin corregir el factor que concentra el agua soluciona solo la señal visible. La escorrentía tiende a volver en la próxima lluvia intensa.
Cárcavas
Las cárcavas son formas avanzadas de erosión. Estas aparecen como canales profundos y de difícil control, con gran remoción del suelo e inestabilidad en los bordes.
En estos casos, el manejo exige evaluación técnica específica. La prioridad es contener el flujo de agua antes de que este se haga veloz, proteger los márgenes, recuperar la vegetación y evitar que máquinas e implementos agrícolas transiten en los bordes inestables.
Erosión eólica
La erosión eólica sucede por la acción del viento. Esta es más común en áreas secas, con suelo suelto, baja cobertura vegetal y preparación intensa. El viento retira partículas finas, afectando la capa superficial del cultivo.
El control depende de cobertura permanente, reducción de la remoción, rotación de cultivos y preservación de los residuos de cultivos.
La identificación del tipo de erosión ayuda a definir la respuesta. Pero, antes de elegir la práctica de control, es esencial identificar el agente causador.
¿Qué causa la erosión del suelo?
En muchas explotaciones, el problema no nace de un único factor. Este aparece cuando varias condiciones desfavorables se acumulan en la misma área. Los principales elementos causadores de erosión son:
- Lluvia: cuando cae con intensidad sobre suelo descubierto, esta disgrega partículas y forma una capa superficial sellada. Esa camada reduce la infiltración y favorece el flujo,
- Relieve: cuanto más grande la pendiente y la longitud de la rampa, mayor tiende a ser la velocidad del agua. En áreas inclinadas, la siembra en el sentido de la pendiente crea caminos para la escorrentía,
- Baja cobertura vegetal: la Embrapa destaca que áreas con preparación convencional y sin cobertura vegetal están más susceptibles a la erosión hídrica porque favorecen el sellado superficial, disminuyendo la infiltración y aumentando la escorrentía,
- Tránsito de máquinas agrícolas: cuando sucede en condiciones inadecuadas de humedad o sin planificación de líneas de tránsito, este aumenta la compactación del suelo. Esto reduce la porosidad, dificulta la infiltración y hace que el agua permanezca más tiempo en la superficie.
¿Cómo diagnosticar la erosión del suelo?
No se recomienda evaluar la erosión solo en la superficie. Una parcela puede tener marcas de escorrentía porque hay una capa compactada debajo de la línea de preparación o en la zona de más tránsito.
Por ello, además de las señales superficiales, el diagnóstico debe considerar el historial de escorrentía, la distribución de cobertura vegetal, la infiltración de agua, la presencia de compactación y la localización de áreas de concentración de flujo.
Cuando el diagnóstico confirma la compactación, la corrección puede exigir intervención técnica. El objetivo es corregir la limitación física manteniendo lo máximo posible de la cobertura y de la estructura.
¿Cómo evitar la erosión del suelo con siembra adecuada?
La siembra adecuada es una de las prácticas más importantes para evitar la erosión del suelo. Esta influencia directamente en la cobertura vegetal, en la infiltración de agua y en la uniformidad del desarrollo de la cultura.
Cuando la implantación se da de forma homogénea, el cultivo protege el suelo más rápidamente contra el impacto de las gotas de lluvia y reduce la velocidad de la escorrentía superficial.
En sistemas conservacionistas, sobre todo en la siembra directa, la sembradora necesita mantener la mayor parte de la cobertura vegetal sobre la superficie. Para ello, la máquina agrícola debe:
- Cortar el rastrojo adecuadamente,
- Abrir el surco en la profundidad correcta,
- Depositar la semilla de manera uniforme,
- Cerrar la línea sin provocar remoción excesiva del suelo.
Estos cuidados ayudan a preservar la estructura física de la parcela, reduciendo áreas vulnerables a la escorrentía.
Las sembradoras Stara tienen tecnologías que contribuyen para mayor uniformidad operativa y menos remoción del suelo. Modelos como Absoluta, Princesa, Estrela, Guapita y los de la línea Guapa incorporan recursos dirigidos a la estabilidad de la siembra, mantenimiento de profundidad, precisión en la deposición de semillas y calidad en el corte de rastrojo. Esto favorece el establecimiento uniforme de la cultura y la preservación de la cobertura superficial.
A continuación, conozca más detalles sobre cómo evitar desgastes en el suelo agrícola.
Otras prácticas eficientes en la reducción de la erosión del suelo
El manejo adecuado del rastrojo, el uso correcto de implementos agrícolas, a distribución uniforme de insumos y la planificación de las operaciones ayudan a conservar el suelo y a aumentar la eficiencia del manejo en el campo. En cada una de las acciones, el uso de tecnología de vanguardia es indispensable.
Cobertura y rastrojo
La cobertura del suelo es una de las principales defensas contra erosión. Esta reduce el impacto directo de la lluvia, disminuye la disgregación de las partículas, mejora la infiltración y ayuda a mantener la humedad.
El rastrojo también aumenta la rugosidad superficial. Con ello, el agua pierde velocidad y encuentra más obstáculos antes de formar escorrentía.
En la siembra directa, la eficiencia depende de la combinación entre poca remoción, cobertura permanente y rotación de culturas. Tan solo dejar de remover el suelo no garantiza el mejor resultado si el área estuviese con baja cantidad de rastrojo o compactación.
Los implementos agrícolas influyen en esta etapa porque necesitan trabajar manteniendo la calidad de la cobertura. La sembradora debe cortar el rastrojo con eficiencia, evitar atascos y mantener el cuerpo de siembra estable. Con ello, el ajuste de la presión de los discos de corte y de la profundidad debe ser hecho según la condición del cultivo.
En áreas con gran volumen de residuos de cultivo, es necesario fijarse si la máquina agrícola mantiene un flujo adecuado. Si el implemento arrastra el rastrojo, este deja líneas descubiertas o perjudica la deposición de la semilla, causando falta de uniformidad en el cultivo.
Una buena cobertura solo cumple su función cuando el manejo preserva la distribución del rastrojo sobre la superficie.
Distribución uniforme de fertilizantes e insumos
La uniformidad en la aplicación de fertilizantes e insumos contribuye a una desarrollo más equilibrado del cultivo, favoreciendo la cobertura vegetal y reduciendo áreas susceptibles al impacto de la lluvia. Cuando hay grandes variaciones de aplicación, algunas partes de la parcela pueden tener menos vigor vegetativo y permanecer más expuestas a la erosión.
En este contexto, fertilizadoras con alta precisión de aplicación también contribuyen para tales resultados, fomentando más regularidad operativa y mejor aprovechamiento de los insumos en toda el área.
Modelos de Stara, como las líneas Hércules y Bruttus, además del Twister 1500, cuentan con tecnologías de agricultura de precisión que permiten aplicaciones a dosis variable según la recomendación agronómica. Con ajuste adecuado y menos variación entre franjas, este equipamiento garantiza desempeño eficiente en diferentes condiciones de campo.
Corrección de la compactación con diagnóstico técnico
La compactación intensifica la erosión porque reduce la infiltración de agua. Cuando la lluvia no entra en el perfil, esta corre por la superficie y aumenta el riesgo de surcos.
Por ello, en áreas con compactación y erosión del suelo, es esencial evaluar si hay una capa más resistente que limite raíces y agua. La confirmación debe involucrar observación en calicatas, análisis del sistema radicular, mapas, historial de tránsito y mediciones con penetrómetro.
Cuando la compactación se confirma, puede haber necesidad de intervención con implementos agrícolas específicos. Escarificar o remover sin diagnóstico puede exponer el suelo, romper la estructura superficial y reducir la protección del rastrojo.
Siembra en nivel y terrazas
En áreas inclinadas, controlar la erosión del suelo también significa controlar el camino del agua. La cobertura reduce el impacto de la lluvia, pero no elimina totalmente el riesgo de escorrentía en rampas largas o lluvias intensas.
La siembra en curvas de nivel o en contorno ayuda a reducir la velocidad de escorrentía, porque los cuerpos de siembra siguen las curvas del terreno. Esta práctica dificulta la formación de canales en el sentido de la pendiente.
El terraceo actúa de forma complementaria, ya que las terrazas se construyen transversales al declive, según recomendación técnica para el área.
Los implementos agrícolas contribuyen cuando ejecutan las operaciones respetando tal planificación. La siembra, la distribución de productos y la pulverización necesitan seguir líneas coherentes con el diseño del área. Cuando la máquina agrícola trabaja con orientación por GPS, corrección de señal, piloto automático y líneas de tránsito, es posible obtener pasadas consistentes.
El Topper, por ejemplo, es el controlador agrícola que provee datos y orientación para la ejecución del manejo con más precisión y planificación, sobre todo en áreas que exigen control riguroso de pasadas.
Tránsito planificado
El tránsito de máquinas agrícolas necesita hacer parte del plan de conservación. Pasadas repetidas en puntos diferentes aumentan la presión sobre el área, favorecen la compactación y crean caminos preferenciales para el agua.
Líneas de tránsito planificadas ayudan a organizar el desplazamiento. Cuando la máquina agrícola pasa por franjas definidas, el área productiva queda menos expuesta a pisoteo aleatorio y el operario tiene previsibilidad.
Agricultura de precisión
La agricultura de precisión ayuda en el control erosivo porque orienta decisiones por zonas de manejo. Mapas de productividad, mapas de compactación, imágenes, altimetría, historial de aplicación y observaciones de campo ayudan a localizar áreas críticas.
Estos datos muestran dónde es que la erosión se repite, dónde queda el agua concentrada y dónde el desarrollo de la cultura es inferior a lo esperado.
Con esas informaciones, es posible establecer acciones específicas y reducir operaciones innecesarias en la parcela.
El manejo eficiente comienza en la planificación
A lo largo de esta nota, vimos que el control de la erosión del suelo en las explotaciones no depende de una acción aislada, sino de la integración de diagnóstico, técnica y ejecución en el campo.
La adopción de prácticas conservacionistas aliadas al uso adecuado de implementos agrícolas contribuye para reducir procesos de erosión, preservar la estructura del suelo y aumentar la eficiencia de las operaciones agrícolas.
Cuanto más consistente sea esa estrategia de manejo, mayor tiende a ser la capacidad del cultivo de retener agua, proteger la superficie del suelo y sostener productividad a lo largo de las cosechas.
Preguntas frecuentes sobre erosión del suelo
¿Qué es erosión del suelo?
Es el proceso de disgregación, remoción y transporte de partículas de la capa superficial del suelo causado por el agua, viento o manejo inadecuado.
¿Qué causa la erosión del suelo?
Baja cobertura vegetal, lluvias intensas, terreno en declive, compactación y preparación excesiva del suelo. La ausencia de prácticas conservacionistas, como siembra en curvas de nivel y terrazas adecuadas, también favorece el avance del problema.
¿Cuáles son los tipos de erosión del suelo?
Erosión laminar, en surcos, cárcavas y erosión eólica. Mientras que la laminar remueve capas superficiales de forma gradual, surcos y cárcavas indican concentración más intensa de la escorrentía del agua.
¿Cómo saber si la erosión está comenzando en el cultivo?
Las primeras señales acostumbran incluir formación de pequeños surcos, áreas con suelo expuesto y acumulación irregular de agua después de las lluvias. También pueden surgir pérdidas de rastrojo, escorrentía superficial excesiva y reducción de la uniformidad del cultivo.
¿Cómo evitar la erosión del suelo?
La prevención involucra mantener cobertura permanente, adoptar siembra directa bien conducida y planificar correctamente el tránsito de máquinas agrícolas. Además, el ajuste adecuado de los implementos y la conservación de terrazas ayudan a reducir el impacto de la escorrentía.
¿La agricultura de precisión ayuda en el control de la erosión del suelo?
Sí. Tecnologías de agricultura de precisión permiten identificar áreas más susceptibles a la erosión y ajustar operaciones de forma más eficiente. Con ello, es posible reducir fallas de manejo, mejorar la distribución de insumos y preservar la estructura del suelo.
¿La compactación aumenta el riesgo de erosión del suelo?
Sí. La compactación reduce la infiltración de agua en el perfil del suelo y aumenta la escorrentía superficial durante las lluvias. Eso favorece el transporte de partículas y acelera el surgimiento de procesos de erosión.
¿Cuál es la diferencia entre erosión y compactación del suelo?
La compactación es la reducción de porosidad causada por la presión sobre la estructura del suelo, dificultando la infiltración de agua y el crecimiento de las raíces. La erosión es la remoción y el transporte de partículas por el agua o por el viento, proceso que puede intensificarse cuando el suelo está compactado.
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