Cada parcela tiene un historial propio de plagas y enfermedades, y el momento de intervenir depende de las condiciones del cultivo y de las informaciones obtenidas por el monitoreo del área. En los cultivos de granos, los productos biológicos vienen ganando terreno en las estrategias de manejo, pudiendo usarse de forma integrada a otros métodos de control. Pero, para alcanzar los resultados esperados, es necesario considerar tanto las características del producto como las condiciones en que la aplicación es hecha.
Los productos biológicos tienen características que varían según el agente usado y su fórmula. En el caso de aquellos a base de microorganismos, factores como temperatura, radiación solar y características del caldo pueden interferir en la viabilidad y en el desempeño de los agentes. Por ello, además de la elección del producto y del momento adecuado de intervención, los cuidados con el almacenamiento, la preparación del caldo y la pulverización son fundamentales para la eficiencia del tratamiento.
A continuación, conozca los principales cuidados en cada etapa, del almacenamiento al monitoreo de los resultados, y cómo los recursos de las pulverizadoras Stara pueden contribuir al control de la aplicación, a la uniformidad de la distribución de caldo y a la adecuación de los parámetros operativos.
¿Cuál es el papel de los productos biológicos en el manejo de plagas y enfermedades?
El control biológico en la agricultura usa organismos como hongos, bacterias, virus y enemigos naturales para actuar sobre plagas y agentes causadores de enfermedades. Esta estrategia integra el Manejo Integrado de Plagas (MIP) y el manejo integrado de enfermedades, ampliando las alternativas de control y contribuyendo a la reducción del uso de determinados agroquímicos.
La elección del producto y del momento de la aplicación debe considerar el monitoreo del cultivo, la identificación del organismo objetivo, las condiciones favorables a su desarrollo y las recomendaciones técnicas. Dependiendo del agente usado, el tratamiento puede ser preventivo o ser hecho después de la identificación de la plaga o enfermedad, respetando las indicaciones de uso y las condiciones establecidas en el marbete.
Entre los agentes usados en este control están los microbiológicos y los macrobiológicos, que tienen características y formas de uso diferentes. Leonardo Seibel Sander, coordinador de Marketing de Producto de Stara, explica esta diferencia y su relación con la elección de la estrategia de manejo:
De modo general, la clasificación entre agentes microbiológicos y macrobiológicos está relacionada al tamaño de los organismos. Los microbiológicos no son visibles a simple vista, mientras que los macrobiológicos pueden observarse sin auxilio de equipamiento. El uso de cada grupo depende del objetivo que se busca controlar.
Los microbiológicos incluyen bacterias, hongos y virus, que actúan por diferentes mecanismos de acción. Por su parte, los macrobiológicos abarcan parasitoides y predadores, como las avispas del género Trichogramma, usadas en el control de huevos de determinadas plagas agrícolas.
En el manejo de plagas y enfermedades, los productos microbiológicos incluyen biofungicidas y bioinsecticidas. Algunos biofungicidas usan bacterias capaces de producir metabolitos, sustancias resultantes de su actividad biológica que pueden inhibir el desarrollo de microorganismos causadores de enfermedades en las plantas. Por otro lado, entre los bioinsecticidas se destacan las fórmulas a base de baculovirus, que infectan determinadas especies de insectos plaga, especialmente orugas, y de hongos entomapatogénicos, que provocan infecciones en los insectos objetivo, contribuyendo al control de sus poblaciones.
La forma de aplicación también cambia según el agente. Mientras que determinados productos microbiológicos tienen fórmulas propias para pulverización, los macrobiológicos generalmente exigen métodos específicos de liberación en campo.
En el grupo de los microbiológicos aplicados vía pulverización agrícola, se encuentran los biofungicidas y bioinsecticidas en fórmulas comerciales como polvo mojable (WP), suspensión concentrada (SC) y dispersión en aceite (OD). Cada fórmula exige cuidados específicos en cuanto al orden de adición al tanque, al tiempo de mezcla y a la compatibilidad físico-química del caldo.
Antes de la aplicación: cómo conservar los productos biológicos
La calidad de la aplicación comienza antes de que el pulverizador entre en la parcela. Los productos biológicos, especialmente los formados por hongos entomapatogénicos, bacterias o virus, exigen cuidados durante el almacenamiento y el transporte para preservar sus características y su desempeño en el campo.
La exposición a temperaturas inadecuadas y a la luz solar directa puede comprometer la viabilidad de los microorganismos o la estabilidad del producto, dependiendo del agente y de la fórmula. Cuando estas características son perjudicadas durante el almacenamiento, incluso una pulverización bien ejecutada puede no proporcionar los resultados esperados.
Por ello, las condiciones de conservación deben seguir las instrucciones del fabricante. Algunos productos exigen refrigeración, mientras que otros pueden mantenerse en temperatura ambiente, desde que se cumplan los límites establecidos para cada fórmula.
Con la conservación adecuada, la atención se vuelca hacia la preparación del caldo, etapa en que la calidad del agua y la interacción entre los componentes también influye en el desempeño de los biológicos.
Durante la preparación: calidad del agua y del caldo de pulverización
Durante la preparación del caldo de pulverización, se recomienda evaluar la calidad del agua usada, pues sus características físico-químicas pueden influenciar el desempeño de los productos biológicos.
En este proceso, tres factores merecen atención antes de la adición del producto biológico: el pH del agua, que indica su grado de acidez o alcalinidad; la dureza, relacionada a la concentración de minerales como calcio y magnesio; y la presencia de residuos de productos usados anteriormente en el tanque de la pulverizadora.
Este cuidado es importante porque aguas alcalinas o excesivamente ácidas pueden inactivar bacterias y virus o provocar el corte de suspensiones. Además, residuos de fungicidas o bactericidas químicos en la tubería de la autopropulsada pueden impedir la carga biológica. Leonardo Seibel Sander nos da un ejemplo:
La calidad del agua debe ser adecuada a las características de los productos usados. En el caso de aplicaciones con baculovirus, por ejemplo, la recomendación es trabajar con un pH de caldo no alcalino.
Como las condiciones adecuadas varían según el producto y su fórmula, eventuales ajustes en la calidad del agua deben seguir las recomendaciones del marbete y del fabricante.
Del tanque al objetivo: ¿cómo el ajuste favorece la aplicación de biológicos?
En el campo, el ajuste de la pulverizadora y las condiciones ambientales son esenciales para la calidad de la aplicación, independientemente del tipo de producto usado. Parámetros como dosis de aplicación, altura de la barra y velocidad de desplazamiento deben definirse según las recomendaciones técnicas, considerando las características del producto y el objetivo que se quiere alcanzar.
En el caso de los productos biológicos, algunos cuidados merecen atención especial, sobre todo cuando las fórmulas contienen partículas en suspensión. En estas situaciones, la elección adecuada de las mallas del sistema de filtrado y la limpieza del circuito de pulverización son importantes para evitar la obstrucción de las puntas y posibles cambios en el caudal a lo largo de la barra.
La elección de las puntas de pulverización y el ajuste de la presión de trabajo también influyen en el tamaño de las gotas, que debe proporcionar una cobertura adecuada sin aumentar el riesgo de deriva. Gotas muy finas son más susceptibles a la evaporación y al desplazamiento por el viento, mientras que gotas excesivamente gruesas pueden comprometer la cobertura, especialmente en objetivos menores o de difícil alcance.
Leonardo Seibel Sander, coordinador de Marketing de Producto de Stara, refuerza que la elección de las puntas o el ajuste de presión de trabajo deben seguir instrucciones agronómicas, considerando el producto y el objetivo de la aplicación:
La aplicación de productos biológicos en las pulverizadoras Stara no exige ajustes exclusivos en la máquina agrícola. Los parámetros de pulverización deben seguir las recomendaciones técnicas, respetando las características de la fórmula y las condiciones de trabajo.
Así como el ajuste, las condiciones ambientales también necesitan evaluarse. Temperatura alta, baja humedad relativa del aire y radiación UV intensa comprometen determinados agentes biológicos. Por ello, es fundamental considerar las recomendaciones del marbete.
Sobre los periodos más indicados para aplicaciones hechas exclusivamente con biológicos, el especialista orienta:
En caso de una aplicación tan solo de productos biológicos, deben priorizarse las horas más frescas del día, con niveles más altos de humedad en el aire y baja temperatura. El periodo nocturno es el más recomendado, pues la acción del producto no depende de la interacción con la radiación solar.
Con los parámetros definidos por el responsable técnico, la calibración de la pulverizadora autopropulsada mantiene el volumen del caldo, la presión de trabajo y la velocidad de desplazamiento dentro de las especificaciones recomendadas.
¿Los productos biológicos pueden mezclarse con agroquímicos?
La mezcla de biológicos y agroquímicos en el mismo tanque puede ser una alternativa para optimizar las operaciones en el campo. Sin embargo, no todas las combinaciones son compatibles, necesitándose una evaluación técnica antes de la preparación del caldo.
Tal compatibilidad es evaluada en tres aspectos: físico (ausencia de grumos o floculación), químico (estabilidad de las moléculas) y biológico (mantenimiento de la viabilidad de los organismos vivos).
Aunque el caldo tenga aspecto homogéneo, eso no garantiza que los microorganismos mantengan su actividad. Leonardo Seibel Sander explica cómo esta interacción puede comprometer el control biológico:
En la mezcla de determinados fungicidas con productos biológicos a base de hongos, dependiendo de los ingredientes activos y de las fórmulas, puede producirse antagonismo, comprometiendo la actividad del microorganismo responsable por el control.
El antagonismo sucede cuando la acción de un producto interfiere negativamente en la actividad de otro. Por ello, antes de hacer la mezcla, es importante consultar los marbetes, las informaciones de compatibilidad disponibles por los fabricantes y las orientaciones del ingeniero agrónomo responsable.
La prueba de la jarra puede usarse para verificar la compatibilidad física del caldo, mientras que la preservación de la actividad biológica debe confirmarse por las recomendaciones técnicas de cada producto.
Tecnologías Stara que contribuyen a la calidad de la pulverización
Stara desarrolla sus pulverizadoras a partir de las necesidades de quien trabaja en el campo. Tecnologías como el Boquilla a Boquilla, el Sistema Recirculante Continuo y la Línea Doble contribuyen a reducir traslapes, preservar la homogeneidad del caldo y mantener la calidad de la pulverización en diferentes velocidades de trabajo.
La disponibilidad de cada recurso varía según el modelo y la configuración de las pulverizadoras Stara:
- Sistema Boquilla a Boquilla: Ejecuta la desconexión automática de la boquilla de pulverización al momento en que el Topper detecta un área en que el caldo ya fue aplicado, como en cabeceras y cierres de cabecera. El comando individual reduce el traslape, evite el desperdicio del insumo.
- Sistema Recirculante Continuo: Mantiene el caldo en circulación constante en el tanque y en la tubería, incluso durante las interrupciones de la pulverización. Este movimiento favorece la homogeneidad de la mezcla y la uniformidad de la concentración del producto durante la aplicación, además de contribuir a la limpieza del circuito y durabilidad de los componentes.
- Sistema Línea Doble: Tiene dos líneas de puntas de pulverización, que pueden trabajar alternadamente o en conjunto, permitiendo aplicaciones en un rango más amplio de velocidades de desplazamiento. Esta configuración favorece el rendimiento operativo y permite trabajar con presiones adecuadas, contribuyendo a una uniformidad del tamaño de las gotas y reducción del riesgo de deriva.
Seguimiento después de la aplicación
El monitoreo después de la aplicación permite evaluar la respuesta al tratamiento y hacer el seguimiento de la evolución de las plagas y enfermedades en el cultivo. Tal evaluación debe considerar el tiempo de acción del agente biológico usado, pues determinados microorganismos necesitan infectar y desarrollarse en el organismo objetivo antes de que los resultados puedan observarse.
Para relacionar los resultados de campo a las condiciones en que el tratamiento fue hecho, se recomienda mantener un registro de la aplicación que tenga:
- Identificación de la parcela, producto, fórmula y dosis usada,
- Fecha, hora y condiciones ambientales, como temperatura, humedad relativa del aire y velocidad del viento,
- Volumen de caldo, tipo de punta y presión de trabajo.
El análisis de estas informaciones, junto con los datos de monitoreo del cultivo, contribuye a que el responsable técnico evalúe la respuesta al tratamiento y la necesidad de nuevas intervenciones. De esta manera, el control biológico permanece integrado a las demás estrategias de manejo de plagas y enfermedades.
Del almacenamiento al objetivo, cada etapa preserva el bioinsumo
Los productos biológicos amplían las posibilidades de manejo de plagas y enfermedades en los cultivos de granos, pero su desempeño depende de cuidados que comienzan antes de la pulverización y continúan después de la operación. La conservación del producto, la preparación del caldo y la elección de las condiciones ambientales adecuadas para la aplicación son factores que deben considerarse para preservar las características de los biológicos y favorecer la eficiencia del tratamiento en el campo.
En este proceso, contar con una pulverizadora bien regulada y equipada con tecnologías adecuadas a la operación también hace la diferencia. Las pulverizadoras Stara reúnen soluciones que contribuyen a la calidad de las aplicaciones y atienden las diferentes necesidades del cultivo.
Conozca la línea de pulverizadoras agrícolas Stara y visite una concesionaria de su región para conocer las configuraciones disponibles para cada modelo.
Preguntas frecuentes sobre productos biológicos en la agricultura
¿Por qué el modo de conservación es importante para la eficiencia de los productos biológicos?
La conservación adecuada preserva la estabilidad de los productos y, en caso de fórmulas con microorganismos vivos, la viabilidad de los agentes biológicos. Respetar las condiciones de temperatura y protección contra la luz indicadas en la etiqueta y en el marbete es fundamental para preservar sus características hasta el momento de la aplicación.
El agua usada en el caldo, ¿puede afectar la calidad de la aplicación?
Sí. Factores como pH, dureza, temperatura y presencia de determinadas sustancias en el agua pueden interferir en la estabilidad de fórmulas biológicas y en la actividad de microorganismos sensibles. Por ello, la calidad del agua debe cumplir las recomendaciones específicas del producto usado.
¿Cómo evaluar si la aplicación de productos biológicos tuvo el resultado esperado?
La evaluación debe considerar el monitoreo periódico de la parcela después de la aplicación, cumpliendo el tiempo de acción de cada agente biológico. Los registros de las condiciones de pulverización ayudan al responsable técnico a relacionar la ejecución del tratamiento a los resultados observados, además de orientar las próximas decisiones de manejo.
Cuente con Stara en la pulverización de su cultivo
Hable con nuestros técnicos y encuentre la máquina más adecuada para las operaciones de su explotación.
Envíe aquí su mensaje