La integración agrícola-ganadera (ILP, por sus siglas en portugués) viene abriéndose paso en las explotaciones agropecuarias brasileñas porque responde a una necesidad común en el campo: usar mejor el área productiva, diversificar los ingresos y mejorar el manejo del suelo a lo largo de las cosechas.
Para el productor rural que ya trabaja con granos o ganadería, el sistema ILP puede ampliar el aprovechamiento del área sin depender tan solo de una actividad. Sin embargo, ese modelo exige planificación. No es suficiente incluir pasturas después de la cosecha o colocar animales en un área agrícola sin ajustar el sistema de siembra, la rotación de cultivos y el manejo del rastrojo.
En esta nota, vea qué es la integración agrícola-ganadera, cómo funciona ese sistema, qué ajustes deben hacerse en el manejo del suelo y cómo la tecnología agrícola apoya la productividad rural.
¿Qué es la integración agrícola-ganadera?
Según la Embrapa, la ILP agrega sistemas productivos diversificados de granos, fibras, carne y leche implantados en una misma área, en las modalidades de:
- Sucesión: un cultivo agrícola ocupa el área en determinado periodo y la pastura entra después, generalmente en la entrecosecha. Un ejemplo común en Brasil es la soja de verano, seguida por maíz asociado con brachiaria o por una pastura formada para pastoreo en el otoño e invierno.
- Rotación: el área alterna fases agrícolas y ganaderas a lo largo de los años. Este modelo ayuda a diversificar el uso del cultivo, a reducir la presión de malezas y a mejorar la estructura del suelo cuando bien conducido.
- Consorcio de cultivos: dos especies son implantadas en la misma ventana de producción. El maíz con brachiaria es uno de los ejemplos más conocidos, pues permite la producción de granos y ensilaje y, después, la formación de rastrojo o pasto para el ganado.
Este modelo productivo integrado se relaciona directamente a los sistemas de siembra. En muchos casos, el sistema de siembra directa (SD) es el más adecuado para la ILP, pues mantiene la cobertura del suelo, reduce la remoción y favorece la construcción de una estructura más estable para el cultivo.
Aún así, la elección debe considerar el historial del área, la salud del suelo, el tipo de cultivo, el clima y el objetivo económico del negocio.
Principales beneficios de la integración entre cultivo y pecuaria
El objetivo de la integración del cultivo con la ganadería es distribuir mejor el uso del área durante el año. En lugar de mantener el cultivo productivo solo durante una cosecha principal, la explotación pasa a combinar granos, especies forrajeras y animales de forma complementaria. Esto genera beneficios económicos y agronómicos para la explotación, como:
- Recuperación de pasturas degradadas,
- Producción de pasto, forraje y granos en diferentes ventanas del año,
- Mejoría de la fertilidad, de la estructura y de la actividad biológica en el suelo,
- Mayor cobertura del suelo, con apoyo a la siembra directa,
- Diversificación de ingresos de la explotación,
- Aumento de producción por unidad de área,
- Mejor aprovechamiento de insumos,
- Reducción de la presión de malezas, plagas y enfermedades,
- Mejor desempeño animal a pasto, según el manejo de la especie forrajera.
Con estas ganancias, la combinación agrícola-ganadera fortalece el sistema productivo y prepara el área para ciclos más eficientes de siembra, pastoreo y rotación de cultivos.
¿Cómo hacer la integración agrícola-ganadera de manera eficiente?
Para ejecutar esta estrategia agrícola con eficiencia, el productor necesita analizar todo su proceso de producción. El manejo del suelo es una de las etapas más importantes. La planificación necesita evitar compactación, pérdida de cobertura, degradación de la pastura y caída de la plantabilidad.
Vea, a continuación, un paso a paso para aplicar el modelo agrícola-ganadero con seguridad técnica en su explotación.
1. Analice las condiciones de la explotación
Antes de comenzar la estrategia ILP, evalúe si la explotación tiene condiciones básicas para integrar agricultura y ganadería. Esto involucra estructura productiva, perfil del área, capacidad de manejo y planificación de máquinas agrícolas.
En áreas con compactación, baja fertilidad o poca cobertura vegetal, la implantación debe comenzar por la recuperación de la base productiva. En esos casos, cultivos de cobertura, corrección del suelo y siembra directa bien conducida ayudan a preparar el área para el sistema ILP.
2. Defina los objetivos de su operación agrícola
El productor rural necesita definir lo que espera de la integración entre agricultura y ganadería antes de elegir las especies, forrajeras y sistemas de siembra.
Un productor en el Cerrado, por ejemplo, puede usar maíz segunda cosecha en consorcio con brachiaria para formar rastrojo y ofrecer pastoreo después de la cosecha. Por otro lado, una operación rural en el Sur puede trabajar con soja en el verano y avena o raigrás en el invierno, ajustando la carga animal para preservar la cobertura.
3. Evalúe el suelo y defina el tipo de siembra
Cada área productiva tiene limitaciones y oportunidades propias. En áreas arcillosas, por ejemplo, el operario necesita observar la humedad del suelo antes del tránsito de máquinas agrícolas y animales, pues el riesgo de compactación aumenta cuando el manejo sucede fuera de la condición adecuada.
En áreas arenosas, la prioridad está en la producción de cobertura vegetal, en la protección contra erosión y en el aumento gradual de materia orgánica.
A partir de estas observaciones, el productor logra elegir el sistema de siembra más compatible con la realidad de su área.
4. Planifique la rotación de cultivos
La rotación de cultivos es una de las bases de la integración agrícola-ganadera y, por ello, debe evitar largos intervalos con suelo descubierto. Cuanto mayor la continuidad de raíces vivas y cobertura vegetal, mejor tiende a ser la protección del suelo y la estabilidad del sistema de siembra.
5. Defina cuándo hacer el consorcio de cultivos
El consorcio de cultivos es una importante alternativa en el sistema ILP, pero necesita ser planificado para no generar competición excesiva entre las especies. Este es hecho en diferentes formatos:
- Siembra simultánea del cultivo agrícola y de la forrajera,
- Siembra de la forrajera de cobertura,
- Implantación de la forrajera después de la especie principal,
- Uso de sobresiembra en situaciones específicas.
Además, el operario necesita ajustar la máquina agrícola para garantizar profundidad, distribución y uniformidad. En áreas con mucho rastrojo, el ajuste de corte, la presión de cuerpo y la deposición de semillas tienen impacto directo en la plantabilidad.
6. Coloque la planificación en práctica con ajuste y tránsito adecuados
En la ILP, pequeños desvíos de ajuste comprometen la emergencia, la formación de pasturas o la uniformidad del cultivo. En la siembra, el operario debe observar:
- Profundidad de deposición,
- Presión de los cuerpos,
- Corte de rastrojo,
- Contacto entre semilla y suelo,
- Espaciamiento,
- Población de plantas,
- Dosis de fertilizante,
- Velocidad de desplazamiento,
- Condición de humedad en el momento de la siembra.
El funcionamiento varía según el modelo de configuración de la máquina agrícola. En ese contexto, las sembradoras Stara tienen recursos que favorecen la calidad de la siembra.
La Guapa Supra Winter, por ejemplo, tiene gran capacidad de articulación en los cuerpos, lo que garantiza uniformidad de siembra, aun en situaciones extremas del terreno. Su exclusivo sistema de dosificación y envío de semillas proporciona una siembra más eficiente y con excelente coeficiente de variación.
Indicada para cultivos de invierno, cobertura y pasturas, esta ofrece alta capacidad de seguimiento del suelo, manteniendo la precisión de la operación incluso en curvas de nivel y taipas.
La sembradora Guapita también se destaca por el excelente seguimiento del terreno y calidad en la implantación de los cultivos, contribuyendo para la uniformidad de la emergencia y el mejor desarrollo de las plantas.
7. Monitoree constantemente el desempeño de la integración agrícola-ganadera
La estrategia de producción que combina agricultura y ganadería en la misma área necesita monitoreo continuo porque el área cambia a lo largo del año. El cultivo deja rastrojo, la pastura desarrolla raíces, los animales impactan la superficie y las máquinas agrícolas entran en diferentes momentos de la producción.
Con el monitoreo adecuado, la integración productiva deja de ser tan solo una secuencia de actividades y pasa a ser orientada por datos.
¿Cuál es el papel de la tecnología en un sistema de integración agrícola-ganadera?
En la implementación de un sistema de integración agrícola-ganadera (ILP), las máquinas y tecnologías agrícolas desempeñan un papel importante para aumentar la eficiencia operativa y optimizar el uso del área a lo largo del año.
En este contexto, los equipos Stara contribuyen para diferentes etapas del proceso productivo, desde la implantación de los cultivos hasta el manejo y la formación de pasturas.
La Imperador 2000 PV, por ejemplo, reúne la pulverización y la siembra neumática de cultivos de cobertura en una única máquina. Con el exclusivo Sistema Ponte Verde, hace la siembra en toda la extensión de la barra usando la misma pisada de la pulverización, lo que reduce el tiempo de operación, el consumo de combustible y las pérdidas por aplastamiento, además de favorecer el establecimiento de las plantas de cobertura usadas en los sistemas integrados.
La Imperador 3.0 reúne tres funciones en un mismo equipo: pulverización, distribución de fertilizantes y siembra neumática de cultivos de cobertura y pastura, manteniendo el mismo rastro. Esto permite hacer diferentes operaciones a lo largo del ciclo productivo con mayor eficiencia y menor impacto sobre el suelo, acompañando los requerimientos de cada fase del sistema ILP.
Además de las máquinas, las tecnologías de agricultura de precisión Stara contribuyen para la gestión de las operaciones en el campo.
El Syncro permite que hasta cuatro máquinas de la misma función puedan trabajar sincronizadas, compartiendo informaciones. La Telemetria Stara permite el seguimiento de los datos de la producción en tiempo real, facilitando el control de las actividades y la toma de decisión a lo largo del sistema ILP.
Oportunidades que el sistema ILP le ofrece al productor rural
La integración entre cultivos agrícolas y crianza animal proporciona la diversificación de ingresos y el mejor aprovechamiento del área productiva en los periodos de entrecosecha.
Para integrar agricultura y ganadería con planificación técnica, el productor necesita ajustar el sistema de siembra, cuidar de la formación de rastrojo, controlar el pastoreo, monitorear la compactación y usar máquinas agrícolas eficientes y compatibles con la realidad de la explotación.
Con planificación agronómica, tecnología agrícola y ajuste adecuado, el sistema ILP mejora el desempeño de la producción rural y amplía la seguridad económica de la propiedad a lo largo de las cosechas.
Preguntas frecuentes sobre la integración agrícola-ganadera
¿Qué es la integración agrícola-ganadera?
La integración agrícola-ganadera, conocida también como sistema ILP (por sus siglas en portugués), combina cultivos agrícolas, forrajeras y animales en una misma área productiva. El objetivo es aprovechar mejor la explotación, diversificar los ingresos y mejorar el manejo del suelo.
¿Cuál es la diferencia entre ILP y ILPF?
La ILP (integración agrícola-ganadera) combina actividades agrícolas y ganaderas en la misma área, en consorcio, sucesión o rotación. El sistema puede conciliar la siembra de soja, maíz, pasturas, forrajeras y crianza de animales, dirigido en diversificar la producción, recuperar áreas, formar rastrojo y mejorar el aprovechamiento del suelo. La ILPF (integración agrícola-ganadera-forestal) añade el componente forestal al sistema. Además de los cultivos y de los animales, la explotación incluye árboles para producción de madera, generación de sombra, comodidad térmica animal, protección del suelo y diversificación de ingresos.
¿Qué sistema de siembra es más indicado para integrar agricultura y ganadería?
La siembra directa acostumbra ser una de las principales alternativas para ILP, porque mantiene cobertura en el suelo, reduce la remoción y favorece el uso de rastrojo. La elección final depende del historial del área, del cultivo, de la forrajera y de las condiciones de la explotación.
¿Qué otros cultivos pueden usarse en el sistema ILP?
En Brasil, el sistema integrado entre agricultura y ganadería puede incluir soja, maíz, sorgo, arroz, avena, raigrás, mijo, brachiaria y otras forrajeras, según la región y el objetivo productivo. La elección debe considerar clima, ventana de siembra, finalidad del área y recomendación técnica.
¿Cómo evitar compactación en áreas de integración agrícola-ganadera?
Para reducir el riesgo de compactación, el productor debe controlar la carga animal, evitar pastoreo en suelo muy húmedo, preservar la altura residual de la pastura, planear el tránsito de máquinas agrícolas y monitorear la estructura del suelo a lo largo del año.
La integración agrícola-ganadera, ¿mejora la fertilidad del suelo?
Sí. Esta contribuye para la mejoría del ciclado de nutrientes, el aumento de la materia orgánica y el mantenimiento de la cobertura vegetal. Estos beneficios dependen de la rotación de cultivos, del manejo del rastrojo, de la corrección de la fertilidad y del control adecuado del pastoreo.
¿Cuáles son los desafíos de la integración agrícola-ganadera?
Los principales desafíos son planificar la rotación de cultivos, controlar el pastoreo, mantener el rastrojo, evitar la compactación del suelo y ajustar las máquinas agrícolas para cada etapa del sistema ILP.
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